la banca gana
y aquí de nuevo tenemos la absurda realidad
no sólo en Libano
caen las bombas, muere gente culpable o inocente,
te ha tocado el gran premio de la destrucción y tu casa se derrumba antes de que la mitad de tu familia tuviera tiempo de salir
pobres hormigas
veo en el telediario un libanés de mi edad (unos 40 años) con una niña en brazos de la edad de mi hija (unos 8 años) asomándose al balcón de su casa casualmente en pie, mientras la del vecino es un montón de escombros humeantes
y grita desesperado:
“Aquí no vive nadie de Hizbolah”
Da lo mismo, en esta lotería absurda le ha tocado el gordo a tu vecino y no a ti
quejarte no te servirá de nada
La banca gana
La banca manda
La banca instruye a los que arrasan
La banca internacional controla los medios y el tráfico de armas
La banca financia a los fanáticos que destruyen tu casa
La banca manda las brigadas de ingenieros que reconstruirán tu país
Tú no te preocupes, que ya irás pagando en incómodos plazos
Eres afortunado
La banca cuidará de ti, feliz superviviente
El mundo sigue llorando la agonía de Africa
mientras sus hijos se aventuran para morir en el mar en pos de un sueño
Te encontrarás en la playa una familia feliz y un inmigrante muerto
Y la familia feliz se preguntará sangrando por qué
Y el inmigrante muerto se preguntará qué ha fallado
Y al presentador del telediario se le irán acabando las frases
Y la banca no quiere, no puede, ofrecer un futuro a Africa
Porque el continente madre está plagado de dictadores corruptos
Y cualquier iniciativa muere en el lodo de la burocracia y el miedo absurdo
a perder los privilegios heredados desde antiguo
de un viejo sistema que inventó la banca desde sillones oscuros
en ciudades nubladas
15 voluntarios de Acción contra el Hambre asesinados en Ceilán (Sri Lanka)
ahí tenemos nuestro Gran Oscuro